3 Parte
Después de aquel encuentro fui noche tras noche a aquel lugar, pero jamás volvió a cruzarse en mi camino, tan solo supe a través de contactos de mi padre en el ejército, que se llamaba Ismael, y que para mi desgracia había tenido que ir al frente, la guerra iba a estallar y yo sentí como quería gritar, pero tuve que hacerme la indiferente, tan solo pregunté por él pues quería enterarme de quien era el soldado que casi me detiene… o al menos de eso convencí a mi amado padre.
Pasaron los meses y día tras día iba a comprobar los listados de heridos… quizás tuvieran que atenderle en algún hospital.
Para condena de mi padre conseguí hacerme enfermera voluntaria, y no tardé en ir al lugar donde esperaba encontrarle, allí pasé los siguientes meses… pero jamás apareció, el día de mi 21 cumpleaños apareció mi padre, me suplicó que volviera… al parecer las otras voluntarias les habían informado de que me estaba volviendo loca, que gritaba un nombre en sueños y que día tras día recorría las listas de desaparecidos, que no eran pocos los días en que la fiebre no me dejaba levantarme del lecho, pero aún así les suplicaba a ellas que lo buscaran…y fue en una de esas noches, en que la fiebre me nublaba la visión y que me hacía ver oscuras visiones, cuando me levanté como levitando del lecho y salí a la intemperie, y allí en lo alto de la colina, donde se luchaba, entre los dos frentes grité a Belcebú, al Diablo, le supliqué a él, ya que mis Dioses no me habían escuchado, le supliqué que me devolviera a Ismael, le supliqué que no nos dejara morir hasta que nuestros labios se hubieran topado.
De pronto un relámpago se congelo en el aire, envolviéndome… entonces me sentí renacer… y caí.
Cuando Leonora me encontró dijo que estaba desnuda allí en medio, tirada, creyeron que algún soldado depravado me había violado, pero comprobaron que no tenía un solo rasguño…supusieron que en mis delirios había huido del refugio.
No sabían que mi estado de salud se había tornado perfecto en un instante, y acudieron a mi padre.
Así que después de dos años de búsqueda acepté volver con él.


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