jueves, 14 de febrero de 2008

Mi historia de amor IV

4 Parte

No tardé en percatarme de que no solo mi estado de salud había mejorado, si no que mis cinco sentidos se habían agudizado como si de una gata salvaje se tratara.

Veía perfectamente de noche y podía escuchar cualquier sonido a quilómetros de distancia, incluso aunque todavía no era capaz de leer los pensamientos si que podía percatarme de el mayor sentimiento… la ira, el temor…

No podía comunicárselo a nadie pues no tardarían en enviarme a algún sanatorio mental alegando que enloquecí viendo heridas de guerra.

Pero yo sabía que no era verdad, que aquella oscura noche algo me había hecho cambiar.

Me sentía mejor de noche, cuando la oscuridad ocultaba mis felinos movimientos, escapaba y deambulaba durante horas por la ciudad, esta vez ningún soldado podría sorprenderme pues yo era mucho más ágil que ellos. Me convertí en un ser de la noche.

Una de esas noches, un asaltador se coló en casa y a sangre fría rasgó la yugular a mi madre, y hirió de muerte a mi padre, solo por robar algún saco de oro, a mi no me pudo encontrar… claro que no. Al volver lo vi todo, creí enloquecer vinieron a tiempo para salvar a mi padre… pero no pudo soportarlo… el gran amor de su vida ya no estaba… no pudo soportar no volver a verla y una noche se encerró en sus aposentos entre los ropajes de su amada y se bebió el veneno más potente que pudo conseguir.

Entonces fue cuando por primera vez utilicé mis nuevos poderes por llamarlos de alguna forma para ejercer el mal.

Durante noches lo busqué y al encontrarle vi como se bebía en vino el oro de mis padres, como reía mientras tonteaba con alguna fulana.

No lo iba a permitir, a la noche siguiente me acerqué vestida con mis mejores galas, y tímidamente le pedí al oído si podía ayudarme, había salido a pasear y no encontraba el camino de vuelta a casa… pude sentir su mayor sentimiento… ¡Excitación! Sabía que su intención no era ayudarme, ni no violarme en cuanto tuviera la oportunidad, pero yo contaba con que eso no ocurriría pues sería yo quien le engañase, le indiqué mi dirección y cuando él me llevó a un oscuro callejón yo me despojé de mis ropajes y tan rápida que ni siquiera pudo detenerme le acorralé contra una de las paredes… me miró horrorizado, mis ojos enfurecidos echaban chispas de fuego.

Le susurré al oído el nombre de mi padre, le vacíe los bolsillos, y sin que pudiera si quiera vaticinar lo que ocurriría le corté la lengua, y lo dejé caer, pero me aseguré de permanecer a su lado hasta se desangró.

Entonces salí de allí nadie sospecharía jamás lo que había pasado, supondrían que esta vez había elegido mal a quien robar, nadie pensó que no se lo merecía.

Volví a casa, saboreando el placer de la venganza y de la sangre…

1 comentario:

gene_156 dijo...

holas!!!!!

muy buena la historia!!

ya me lo lei completo!! yo estaba que no me despagaba de la compu hasta terminar de leer jaj

! me gusto mucho!!

cuidate!!bye!!

gene_156 ;)