6 Parte
Entonces en esos tiempos comencé a escuchar voces de un Mesías en Jerusalén…
No creía ya en dioses que me salvaran, pero había escuchado hablar tan bien de aquel hombre… y sus discípulos lo seguían allá a donde fuera.
Creí que ya estaba todo acabado para mí, había desistido en mi búsqueda, e incluso había intentado suicidarme pero era imposible… quizás si aceptaba aquel dios… me ayudaría, decían que era benevolente y que perdonaba todos los pecados, quería convertirme en su discípula aunque sabía lo difícil que ello sería.
Me trasladé hacía
Me giré para verlo y entonces me quedé petrificada…, aunque sus ropajes me intentaran engañar… su rubia cabellera… sus manos… se giró un momento antes de cerrar la puerta como para vigilar que nadie le observara… y entonces supe que era él.
-¡Ismael!- grité con todas mis fuerzas, pero dos hombres me sujetaron, allí no había ningún Ismael, ¿Acaso estaba loca?
- Ese hombre es Judas Iscariote- y además estaba prohibido gritar en esos días pues según su calendario se encontraban en pascua.
No entendí nada, me hospedé en la ciudad… tenía que volver a verlo… quizás fuera algún descendiente o quizás…
Hasta días más tarde no tuve noticias de lo que estaba pasando, se armó un gran revuelo. ¡Los romanos habían atrapado al Mesías!
No entendía nada, entonces me acerqué y vi la gran procesión arrastrando Jesús, la enorme cruz… y nadie se acercaba ayudarle, usé mis habilidades y me acerqué a él, me quité el velo que me cubría la cabeza, pues tuve que adoptar sus costumbres y le limpié el sudor de la frente, no se atrevieron a detenerme, me miró agradecido, concediéndome el perdón de todos mis males con la mirada. Sentí el mundo caer a mis pies, y entonces un soldado me empujó y caí inconsciente, al despertar le di el velo a su madre me dirigí al monte en el que agonizaba en la cruz…
Nadie encontraba a sus discípulos que se habían escondido y predicaban en la clandestinidad, solo uno de ellos apareció… se había ahorcado en su propio terreno… lo dieron por muerto y lo dejaron allí… era el traidor y no se merecía ningún perdón… aunque sabían que Jesús hubiera desaprobado esto.
Me acerqué desesperada, sabía que la soga no lo había matado, pues ni el más letal veneno había parado mi corazón, en efecto solo estaba inconsciente, lo bajé y me escondí en un sepulcro allí despertó y me miró a los ojos:
- Ismael…
Me contestó en griego
–Eres tú…


2 comentarios:
holas!!!
muy buen cap.!!! tuvo bueno!!
espero la continuacion ;)!!
cuidate!!bye!!!!
Wuuuuuuuuuoooooooooooo!!!
ke wapo!!
relindo
por fin!! ^^
ara solo me falta el ke enga detras ^^
enga mil bss y no tengas pereza de escribir ^^
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